«Si sirve para salvar una vida, hay que debatirlo”: el abogado Guido Portis Ricciardi alerta por el uso de miras nocturnas en la caza
En diálogo con En Boca de Todos HD, el abogado Guido Portis Ricciardi abrió un debate que, según afirmó, ya está instalado entre cazadores, fuerzas de seguridad y autoridades de varias provincias: la tecnología aplicada a la caza y el vacío legal que arrastra el país desde hace 50 años.
“Estoy recibiendo muchas consultas. La tecnología nos pasó por arriba”, comenzó señalando. Desde su experiencia entre casos locales y conversaciones con especialistas de otras provincias, el letrado planteó un punto que considera urgente: el uso de miras nocturnas y térmicas, dispositivos que permiten distinguir animales a cientos de metros aun en plena oscuridad.
“La ley es del ‘73. Esa tecnología ni existía”
Portis Ricciardi recordó que la actividad cinegética está regulada por la Ley 20.429 (1973) y un decreto de 1975, que prohíben cualquier elemento que permita “guiar el tiro en la oscuridad”.
“El contexto era otro —explicó—. Entraba armamento por todos lados, el país estaba convulsionado. Hablaban de miras analógicas o infrarrojas. Nada que ver con lo que existe hoy”.
El abogado remarcó que la tecnología actual permite niveles de precisión impensados hace cinco décadas:
“A 600 u 800 metros distinguís perfecto un ciervo de un jabalí. La claridad es impresionante”.
Legal, ilegal… y lo que se secuestra por error
Portis Ricciardi marcó un punto crítico: la autoridad nacional diferencia qué dispositivos están prohibidos y cuáles no, pero en la práctica esa distinción no siempre se respeta.
Un monocular térmico, sin retículo y no acoplado al arma, es completamente legal.
En cambio, un visor nocturno con retículo o montado en el arma está expresamente prohibido.
“A veces se secuestran elementos que no están prohibidos. En algunas provincias hasta hubo que iniciar acciones de restitución porque los equipos desaparecen. Para decomisarlos necesitás sentencia. Es un tema delicado”, advirtió.
“No estoy a favor ni en contra de la caza. Estoy a favor de evitar tragedias”
Sin tomar posición sobre la actividad en sí, el abogado fue contundente:
“Si la tecnología sirve para evitar que un cazador confunda a una persona con una presa, entonces vale la pena revisarlo. Si sirve para salvar una vida, hay que debatirlo.”
El letrado incluso comparó la situación con países como Australia y Nueva Zelanda, donde las miras térmicas están permitidas para la caza. “No estamos en el mismo país que en 1975. La legislación llega tarde; siempre llega después de los hechos”, resumió.
Un debate que podría llegar al Congreso
Portis Ricciardi señaló que en junio de 2025 el Gobierno nacional emitió un decreto que modificó criterios de portación para las fuerzas de seguridad, pero que se perdió la oportunidad de actualizar también la normativa sobre visores.
“No es un tema para patear. Es para discutirlo en serio, a nivel nacional, con diputados y senadores”, insistió.
?? Contacto
Para consultas profesionales, Guido Portis Ricciardi informó su número: (2302) 620031
Nota de: enbocadetodoshd
